Naturaleza y soledad

JUN_2483JUN_2482“…El conductor, saludó también amablemente indicándome el asiento del acompañante. -Para que pueda ver el paisaje- dijo, y partimos.

Nuestro destino eran unos lugares protegidos situados hacia el sur, de ingreso restringido para el turismo y refugio de elefantes, leones y lobos marinos. Fue mi elección, no quise volver a Valdés como había insistido Mariano en su invitación, me interesaba  acceder a lugares diferentes aprovechando la cobertura oficial que me habían brindado.

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Dejamos rápidamente el asfalto para ingresar en los ríspidos caminos de la planicie. La hora temprana permitía ver manadas de guanacos y grupos de choiques cercanos al camino. La naturaleza aflora cuando el hombre no está, pensé.

De vez en cuando, algunas maras atravesaban el blanquecino sendero y, ocasionalmente, nutridas majadas de ovejas corrían agrupadas, ante nuestra presencia.

Palacio, así decía llamarse el conductor, sin “s” final y a secas. Supuse que era su apellido. Era un hombre cordial y expansivo al hablar. Conducía mientras aleccionaba sobre los hábitos de los distintos animales que íbamos viendo en el camino. María, la guía, intervenía en forma medida, las explicaciones de Palacio eran muy completas. Su conocimiento no era académico, estaba basado en años y años de manejo por la región.JUN_2476JUN_2474

A lo lejos, entre la vegetación de la estepa se divisó una silueta erguida. -Es el faro, ya estamos llegando- dijo María, anticipándose a mi pregunta.

Descendimos con el viento frío golpeando fuerte. Ajustamos la vestimenta, alzamos las pequeñas mochilas y caminamos por el sendero rumbo al acantilado. Palacio se quedó en la camioneta.

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En esa zona, los altos acantilados enmarcaban extensas playas pedregosas, siendo el punto donde el océano se adentra en el golfo. Caminamos por esas soledades batidos por el viento, mientras los elefantes y lobos marinos nos miraban pasar. Cientos de ellos, agrupados o en solitario, parecían ser los únicos dueños del lugar”. Fragmento de una novela patagónica.

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